21/3/2010
| LA ANTIGUA RUTA DE COMUNICACIÓN Y COMERCIO. UN RECORRIDO ESPACIAL Y TEMPORAL DEL CAMINO DEL REY Y LA RUTA DE LA INDEPENDENCIA | INPC |
EL CAMINO REAL, EL CASO DEL ECUADOR XVI- XIX
Resumen
Se presenta un intento de reconstrucción de la camineria en uso durante la colonia, se la coteja con las formas más logradas de la camineria aborigen expresada en el camino del inca y cuyo origen se remonta a ancestrales patrones de movilidad longitudinal y transversal que aparentemente se van a mantener articuladas tanto a la vialidad incásica cuanto a la concepción introducida por los hispanos, la cual está estrechamente relacionada con la tecnología de cabalgar introducida. Se discute sobre la introducción de esta concepción de camino generada en España bajo las influencias romanas y a inutilidad de las disposiciones reales para mejorarlas a lo largo del tiempo colonial y como estas características se mantienen hasta bien entrada la república; por último se hace hincapié en que la información generado puede respaldar formas de revalorización con fines educativos y turísticos.
INDICE GENERAL
El presente documento se presenta en el marco del proyecto LA ANTIGUA RUTA DE COMUNICACIÓN Y COMERCIO. UN RECORRIDO ESPACIAL Y TEMPORAL DEL CAMINO DEL REY Y LA RUTA DE LA INDEPENDENCIA. El objetivo general del mencionado proyecto es elaborar un expediente técnico para sustentar la declaratoria del Camino del Rey y la ruta de la Independencia con sus puntos estratégicos, como patrimonio histórico, cultural y natural, así como una propuesta de uso del espacio y de los recursos naturales y patrimoniales existentes a lo largo de la ruta, para promover un turismo sustentable y un desarrollo sostenido de las localidades vinculadas. En tanto que uno de sus objetivos específicos es llevar a cabo un estudio histórico para la reconstrucción de los principales hechos que caracterizan el Camino del Rey y la ruta de la Independencia. El presente aporte intenta dar apertura a una investigación de más largo aliento y de mayor profundidad sobre un tema que ha merecido poca atención en la historiografía local del periodo colonial. La vialidad colonial.
El presente abordaje se limitara por ahora al empleo de fuentes publicadas del periodo colonial, sobre todo a extraer el tema de los datos que existan sobre Crónicas y testimonios de viajeros tardíos. Más adelante discutiremos el problema de las fuentes para abordar este tema. Primeramente estableceremos algunas premisas en torno al uso de los términos que se refieren a la infraestructura de desplazamientos terrestres. Los desplazamientos, esto es moverse de un lugar a otro o cambiar de posición en el espacio, cuando entre ambos extremos la distancia que media es superior a un paso, más allá de las razones que se tuviera para ello, en las primeras civilizaciones esto era una solución que tomaba muy en cuenta el medio físico sobre el que el desplazamiento se realizaría, manteniendo constante el hecho de que la forma de desplazamiento dominante era humana, esto es bípeda, erguida y con movimientos manuales asociados, el tiempo disponible para la duración del desplazamiento dependía de la cantidad de luz solar, de la resistencia fisiológica a la marcha y de la disponibilidad de recursos de alimentación para los desplazamientos de larga duración. Los hispanos introducen y empleaban el término “camino”, para designar la fijación espacial de un desplazamiento lineal entre dos extremos conocidos y distantes. Debía tener ciertas características formales y funcionales, entre ellas ancho, largo y nivel. El ancho estaba dado por el hecho de que permita el desplazamiento de más de una persona y/o animales en paralelo y al mismo nivel. Abrir camino era la etapa inicial y exploraba las características del medio físico para ofrecer continuidad ininterrumpida, o localizar discontinuidades y el modo de salvarlas; no eran por consiguiente solo trochas, pistas o rastros lineales de ancho individual o de corto alcance, entre puntos identificables. El recorrido debe estar referenciado mediante marcas o detalles geográficos fácilmente reconocibles para el direccionamiento tales como grandes rocas aisladas, puntas rocosas de colinas, gargantas entre colinas, arboles corpulentos, farallones verticales, puntos de vado. En este sentido “Las redes que se han ido formando a lo largo de la historia, han ido estructurando el territorio, han marcado límites y fronteras, han supuesto enlaces entre distintas tierras, han construido un paisaje habitado” basado, entre potras cosas, en las ingeniosas soluciones de técnica indígena a los problemas planteados por el gran contraste territorial(González, 1992)
Estas características planteadas por los españoles las buscarán y encontraran por ejemplo en los trazados incásicos y ello incidiría en su inmediata adopción y adecuación a la concepción introducida. De entre todos los medios de desplazamiento locales y aportados por la sociedad aborigen, el denominado “Camino del Inca” era una infraestructura planificada derivada de ancestrales patrones de desplazamiento pedestres, concretados en la práctica de subir o bajar los andes, rasar valles y planicies, vadear ríos y de suspender troncos de árboles o cañas, tanto como de seleccionar las geoformas para localizar una variada gama de asentamientos y de acostumbrar pies y pulmones a largas jornadas. A lo anterior se sumaba el hecho de que las travesías nativas, en particular las andinoincariales, hacia el siglo XVI, comprendían también el uso de una clase particular de semovientes, los camélidos, para carga y alimentación.
¿Cuáles son las características que presenta la infraestructura de desplazamiento terrestre en la colonia? Hay que considerar que los hispanos introducen tanto el plano damero para las ciudades cuánto la vía fija. Para cuando se establece la Real Audiencia, casi a fines del tercer cuarto del siglo una red estaba en pleno funcionamiento; los hispanos, en correspondencia con sus intereses y tecnología, unían con ella el conjunto de cabeceras urbanas: ciudades, villas y puertos, así como áreas de interés productivo tanto por tierra como por agua. Durante la colonia y hasta más allá de ella, permaneció como ruta excluyente de circulación, seguridad, administración, tráfico de personas y bienes. Como se planteará más adelante sobre su existencia, aunque no siempre en su coincidencia, se articularía en sus inicios la moderna red vial.
En general en América, el denominado en diversas fuentes “Camino Real” o Caminos Reales fue, desde inicios del siglo XVI, una de las más extensas e importantes infraestructuras. En el Ecuador colonial con su longitud y ramificaciones al comienzo, unía a San Francisco de Quito, capital de la Real Audiencia, con los más importantes centros de población iniciales, con las encomiendas y centros productivos, entre otros: Santiago de Guayaquil, Villa Nueva de San Gregorio de Portoviejo, Las Bodegas de Babahoyo, Santa Ana de los Cuatro Ríos de Cuenca, Zaruma, Puna, Loyola, etc.; y una vez consolidada la colonia, con las demás poblaciones que se fueron integrando. Y más allá, lo articulaba con los otros centros coloniales de norte y sur. El estatus de Real era consecuencia del uso oficial.
Los españoles (militares, eclesiales, administradores) usaban estas vías para diversos fines entre ellos: recolección y concentración del tributo, cobro de diezmos o primicias, cobro de derechos parroquiales y albaquías, enumeraciones, visitas, alcabalas; sofocar rebeliones, hacer cumplir sentencias, encaminarse a dar misas, peregrinaciones, conducir reos, aplicar mediciones, trasladar producción de obrajes y haciendas, y desplazamiento de varias clases de viajeros desde el puerto o entre extremos de la Audiencia. Estos circuitos definían el “camino real” o ruta oficial, los que se mantendrán en vigencia hasta más allá de la colonia, inclusive durante las campañas bélicas anti hispanas, bien entrado el del siglo XIX; será recién con García Moreno, que se inicia la construcción de la carretera nacional y con Alfaro un transporte nacional.
Siendo el tema un abordaje inicial presentamos algunas consideraciones respecto de las fuentes; las mismas que pueden considerarse de tres clases:
Los relatos de los conquistadores y laya asociada (de cualquier jerarquía) (crónicas o cartas);
Los documentos de la administración colonial: Correspondencia oficial y consuetudinaria, referencias a su construcción, mantenimiento o uso.
Reconstrucciones históricas como la Requena, Hammerly y Laviana.
Narraciones de viajeros tempranos o tardíos como Benzoni, Jorge Juan y Antonio de Ulloa, etc.
Las fuentes de la administración colonial. Es muy poco lo existente al respecto. Hemos localizado unas pocas reales cedulas generales acerca de construcción y mantenimiento de caminos expedidas en Panamá y que al parecer tienen efecto en todo el reino colonial. Es posible que la ausencia de documentos se deba a que en su mayoría algunos tramos de vías estaban en manos privadas y su reparación y mantenimiento se haya hecho a expensas de las mismas, sobre todo en la parte alto andina. Hemos localizado unas pocas referencias al empleo de indios y negros en tareas de mantenimiento y las formas de remuneración.
Las fuentes secundarias son unánimes en establecer una caminería sin cambios a lo largo de todo el periodo colonial.
En cuanto al uso de fuentes arqueológicas estas no son expresas, a excepción de las referidas al camino del inca. Sin embargo, habida cuenta de que los patrones de desplazamiento se justifican por la existencia de un espacio ocupado, los referentes a los denominados “sitios arqueológicos” provén cierto apoyo.
El emplazamiento de Guayaquil actual ha sido examinado en esta perspectiva. En las excavaciones de “Ciudad Vieja”, actualmente Barrio las Peñas, se establece y confirma la existencia de un asentamiento hispano precursor en la cabecera del estuario, sobre la colina frente a la confluencia de los ríos Daule y Babahoyo. Esta colina muestra evidencias de ocupación que por ahora se remontan al periodo de Desarrollos Regionales (ca.500 dC). Ya para entonces la navegación estaba desarrollada. Rodeando la colina y sobre la sabana de la baja cuenca del Guayas, múltiples evidencias de ocupación han sido reportadas (Suarez, 1999, 2002). Aguas al frente, en la vecina población de Durán; remontando el río Babahoyo, aguas arriba hasta la boca del rio Yaguachi y aguas abajo hasta la boca del río Taura, varios asentamientos tardíos ocupan la rivera fluvial. Las riberas del rio Yaguachi tanto hasta el río Cristal, y el río Bulu Bulo, que se desprenden de la cuenca del ríos Chimbo y Chanchan en las faldas del Chimborazo, han sido documentadas como área con asentamientos. El conjunto de la llanura del Babahoyo se encuentra ocupada desde el formativo.
La arqueología de montaña a partir de esos puntos es más parca. En la arqueología del río Ventanas, aguas arriba hasta la confluencia de los ríos Sibimbe y las Piedras, de la alta cuenca oriental del rio Babahoyo, se han documentado tanto asentamientos cuantos restos de caminos antiguos, así como de estructuras de piedra formando recintos cuadrilaterales (Suárez, 1998). En todos estos casos se trata de los portadores de la cultura material Milagro-Quevedo, conocidos como Chonos.
La cuenca del río Sibimbe conduce a Balzabampa, también llamada Tambo, en las estribaciones subtropicales andinas. En Ventanas hay una tradición de cargadores de altura y una antiquísima tradición de tejer cestos a partir de bejucos locales. Un poco más adelante, en Zapotal de Ventanas, el rio Zapotal encierra indicios de una mayor antigüedad. Piedras grabadas fueron documentadas en el valle bajo del rio Zapotal (Suarez, 1994). Téngase presente que este río formaba parte de una de las variantes de la caminería colonial para subir y bajar los andes. Conectaba con el río Palenque desde el valle del río Daule, atravesando la cuenca media del rio Guayas. La interpretación de este evento espera todavía.
Asimismo siguiendo hacia la población de Quevedo y tomando la vía Quevedo-Valencia-La Maná, Zevallos documento la presencia de figurines Valdivia en esta última población. Y, en la Cadena del cantón Valencia se ha reportado varios campos de tolas con material Milagro-Quevedo; los campos de tolas presentan una disposición planificada.
Por el sur, con referencia a santa Rita de Babahoyo, camino a Ojiba siguiendo el valle del río Clementina que desagua en el río Babahoyo, al frente de la Hda. Casa de Olmedo, se ha reportado asentamientos en tolas que forman vastos campos. Para el siglo XVIII Cicala menciona una tradición de indios trajinantes en Ojiba. En cuanto al callejón interandino hay evidencias de ancestrales ocupaciones que por ahora se remontan al formativo Tardío. Evidencias en la cuenca alta del rio Cañar, el denominado sitio Cerro Narrío. En la hoya del Cañar, portadores de la cultura cañar, con referencias al camino del Inca. Y hacia el norte, la cultura Panzaleo-Puruha, con asentamientos del periodo de integración, son vestigios que indican la existencia de poblaciones existentes al momento del contacto.
Todos los ejemplos mencionados se encuentran en línea con los principales ejes que atraviesa la red de senderos de llanura y montaña, conectados a su vez por la dendrítica red fluvial que deriva de la cordillera andina y desagua hacia el río Babahoyo. Sin duda alguna constituyen la población indígena sobre cuyo amplio territorio se dibujaba la vialidad material y ritual que conectaba la sociedad indígena y le permitirá a los incas concretar su ideal andino transversal.
El Ecuador actual, en su geografía, es parte de lo que actualmente se define como Sudamérica; esta parte del continente es una realidad geográfica de contrastes a lo largo y ancho: bióticos, climáticos, edafológicos, geomorfológicos y litológicos. Longitudinalmente la cordillera de los Andes es el rasgo dominante, y una costa casi lineal y prolongada, paralela a la cordillera, que conforma la orilla continental del océano Pacifico; ambas regiones están conectadas naturalmente a través de cuencas hídricas, que definen vectores de continuidad geográfica a través de su salida al mar. En el mayor golfo occidental de sudamérica ambas, la cuenca del pacifico y el arco andino, alcanzan el máximo punto de aproximación. Por otra parte los ríos, salvo excepciones, precipitan al Pacífico salvando grandes alturas en poca distancia, lo que implica, la mas de las veces, terreno muy abrupto y cañones estrechos, lo que dificulta el seguimiento del cauce primario para cambiar de curva de nivel.
Esta forma del relieve se debe al hecho de que los Andes tienen una orogénesis violenta, lo que ha configurado su relieve superior, lateral y basal, y a uno y otro lado de la cordillera los nexos con las masas oceánicas y con las posiciones geodésicas, son también determinantes. Mientras que entre el Pacífico y los andes, durante el cuaternario, se ha desarrollado en general una estrecha franja costanera, siendo el sector ecuatorial la excepción, no sucede los mismo hacia el flanco Atlántico. Mientras que hacia el circulo máximo o ecuatorial las temperaturas aumentan por la costa, el efecto altitudinal de los andes hace que aminoren conforme direccionamos hacia el levante. Esto tendrá efectos sobre las zonas de vida y la evapotranspiración. Esta variabilidad ecológica tuvo una respuesta integradoras por parte de las sociedades locales.
La región equinoccial área de nuestro estudio, comprende gran parte de esta orografía e hidrografía; repartida desigualmente a uno y otro lado de la línea equinoccial, cuya existencia ya la sabían los navegantes y cartógrafos iberos, comprende parte de la cuenca del Pacífico oriental, que baña una pequeña franja litoral, por el oeste y sur, deslindada por una cordillera paralela a los andes, pero que entre ambas se encierra una llanura sedimentaria de gran extensión que drena hacia el océano a través del golfo; la presencia de este accidente geográfico condiciona que la cordillera de los andes y el océano presenten el máximo acercamiento regional.
El antecedente territorial del Ecuador es la Audiencia de Quito. En todo el territorio de la Real Audiencia de la Provincia de Quito (Mapa 1).
Figura 1. Mapa del reino español de ultramar. La real audiencia de Quito en rosado
Las primeras ciudades fundadas, denominadas San Francisco y Santiago, capitalizaron la vida social, económica, sanitaria, religiosa, militar y cultural del nuevo reino; la una como sede política y la otra como sede económica - puerto principal. La vialidad se pensó en términos de estos dos polos; un eje transversal principal entroncado con un eje longitudinal, que en algunos casos conservo la vialidad incásica o aborigen allí donde la tecnología de traslado real lo exigía.
Como indicáramos en la introducción, el estudio de los patrones de desplazamiento aborigen que no se centre en el camino del inca, todavía espera por ser abordado. Se carecen de referencias directas acerca de sus trazos terrestres específicos y se presume de su existencia ante el hecho de que los hispanos se guiarán por ellos para sus propios desplazamientos, y, a partir de referencias tardías, cuando el entendimiento y apropiación de la geografía local y de los comportamientos tradicionales aborígenes, los expusieron.
Luego de las primeras incursiones marinas y la identificación de lugares apropiados para uso portuario, los hispanos toman tierra ecuatorial en la proximidad de una saliente continental que denominan “Cabo Pasao” o Coaque (no se sabe si el actual), aunque por Pasao o Pasado se refieren al referente geodésico del circulo máximo. En 1531, el trayecto entre ese Cabo, la Bahía y el Golfo constituye el más temprano uso de tierra firme para el desplazamiento de caballería, infantería y demás gente de a pie; las fuentes no mencionan el uso de algún “camino” paralelo a la orilla, que previamente hayan realizado indígenas locales. Esta travesía repercutirá más adelante Luego de esa incursión y única travesía, aun cuando el lugar del primer desembarco quedaría habilitado de allí en más como puerto de abastecimiento para la campaña del sur - de hecho solo Almagro habría estado allí en 1532 - hasta el arribo de Alvarado, en 1534, no se dispone de otras noticias para establecer otro intento de trayecto por tierra; cuando Alvarado intenta identificar un trayecto que lo lleve a ”Quito” desde Caráquez, transmontando la cordillera de la costa, sus pesquisas fueron infructuosas, aunque tal parece por un problema de lenguaje. Pero, además, Alvarado indica, con relación a la costa fluvial, que parece no haber “caminos” terrestres entre las poblaciones de indios contactadas y atacadas: posiblemente porque era -y es -la costa fluvial y los patrones de movilización eran-y son todavía- por canoa o balsa.
Buscaba un camino terrestre a lo que entonces se llamaba “Quito” y lo encontró ascendiendo por las faldas del Chimborazo, pues llegaría a Riobamba. Y lo encontraría gracias a la observación de los desplazamientos aborígenes en el trato de la sal. Constituyo una primera aproximación a una descripción de los elementos físicos y humanos de una región que había pasado desapercibida para la temprana incursión de Pizarro por el borde costanero; esta orientación sería utilizada por Almagro y Benalzacar para descender, y posteriormente proceder a tomar posesión de la región descubierta por Alvarado, implantando una de las fundaciones que habían realizado.
Para una presumible perspectiva aborigen tendremos que esperar hasta fines del siglo XVI, a que un personaje aportara con una obra escrita bajo la identificación de Guaman Poma de Ayala; este entrega la cosmovisión que incluía el uso de un camino, que los españoles describen tempranamente así. “Por medio deste pueblo y del de Caxas pasa un río pequeño de que los pueblos se sirven, y tienen sus puentes con calzadas muy bien hechas. Pasa por aquellos dos pueblos un camino ancho, hecho a mano, que atraviesa toda aquella tierra, y viene desde el Cuzco hasta Quito, que hay más de trescientas leguas; va llano, y por las sierras bien labrado; es tan ancho, que seis de caballo pueden ir por él a la par sin llegar uno a otro; van por el camino caños de agua traídos de otra parte, de donde los caminantes beben. A cada jornada hay una casa a manera de venta, donde se aposentan los que van y vienen. A la entrada deste camino en el pueblo de Caxas, está una casa al principio de una puente, donde reside una guarda que recibe el portadgo de los que van y vienen y páganlo en la mesma cosa que llevan. Y ninguno puede sacar carga del pueblo si no la mete. Aquesta costumbre tienen antiguamente, y Atabaliba la suspendió en cuanto tocaba a lo que sacan para su gente de guarnición. Ningún pasajero puede entrar ni salir por otro camino con carga, sino por este do está la guarda, so pena de muerte. También dijo que halló en estos dos pueblos dos casas llenas de calzado y panes de sal, y un manjar que parecía albóndigas, y depósito de otras cosas para la hueste de Atabaliba. Y dijo que aquellos pueblos tenían buena orden y vivían políticamente” (Xerez, 1534).
En cuanto al camino incásico este se gesta sobre la base de ancestrales patrones de movilización tropandina, con lo cual integraría el gran repertorio ambiental y étnico de territorio. Dirá Guaman
Con su legua y medida amojonado y señalado, cada camino de ancho quatro uaras y por los dos lados puesto piedras que ua derecho, que no a hecho en todo el mundo los rreys como el Ynga (Guamán Poma, 1980:327.
Según Las Casas, los conquistadores españoles que se aventuraban por el Camino del Inka hacia Chile se quejaban de que éste era muy extenso y agotador, puesto que abarcaba "mill y tantas leguas largas" (1892:162), lo que sugiere que esas "leguas" estaban señalizadas y que, de alguna manera, constituían un referente para la medición o percepción de las distancias que debían recorrer. Cristóbal de Molina, que viajó con Almagro por los caminos del Collasuyo, y por el Despoblado de Atacama, menciona estas "señales" como indicadores de distancia e incorpora el factor tiempo como unidad de referencia para su interpretación:
...y en algunas partes de este camino, especialmente de esta la ciudad del Cuzco adelante, hacia el estrecho de Magallanes y provincias de Chile, va señalada en el camino la media legua y la legua; por manera que sin reloj ni otra cuenta sabe el hombre a cada paso adonde va y lo que ha caminado (1895:440).
Con el transcurrir de la colonia otros aspectos de la vialidad aborigen se fueron documentando, tales como el hecho de que la movilización por tierra y agua estaba a cargo de gente especializada. Al respecto una narración de Cicala (1771) menciona como un grupo de 20 indígenas brinda el servicio a un grupo de sacerdotes que desde Atacames querían pasar a Quito.
Con la travesía de Cieza tenemos la primera descripción de la geografía cultural del callejón interandino; en unos casos el desplazamiento es con rumbo pero sin trazo, y otros, siguiendo trazos identificables en el paisaje, como el camino inca. Más adelante retomaremos el tema.
Los escritos posteriores narrativos sobre acontecimientos previos a la formación de la Real Audiencia tales como referencias al camino real en la costa por ejemplo de las descripciones histórico geográficas tardías, los informes de los presidentes de las audiencias como Salazar Villasante.
Como ya indicáramos el Camino Real era un término y una concepción de uso frecuente al menos durante los inicios del periodo colonial, y, aunque hay referencias de su empleo para designar la caminería incásica, las limitaciones de esta, sobre todo por su trazo básicamente andino y centrado en las cabeceras imperiales de Tomebamba y Cuzco, para las necesidades y tecnología de la ocupación hace que se definan nuevas alternativas terrestres, sobre todo para desplazamientos desde y hacia los poblados hispanos de la costa.
Al parecer el término permanecerá para designar este conjunto como la caminería oficial en vigencia. Mediante varios tramos principales y centros tales como: México, su región y sus fronteras: El Virreinato de Nueva España. Su frontera norte, con dos derivaciones: El "Camino Real de Tierra Adentro" recorrido por Reales de Minas hasta Santa Fe (Estados Unidos), El "Camino Real de Los Texas" que alcanzaba las tierras altas de Los Adaes (Estados Unidos), y el "Camino Real" del Pacífico en la costa de California (Estados Unidos). Una ruta central en dirección sur: Oaxaca-Portobelo, relacionada con las ferias. El Camino del Istmo, que incluía el tramo terrestre entre Cruces y Nombre de Dios y la Ruta fluvial del Río Chagres. Y el emblemático tramo del Camino incaico o Capaq Ñan, con sus dos vías en el sentido de los Andes: El Camino Real o de la Sierra (interior) Bogotá-Quito-La Paz y el Camino de la costa o del Llano. La Canoa (Ecuador)-La Serena (Chile). Entre las etapas había ejes o "costillas izquierdas" que unían el camino de la sierra y el de la costa(). Esta caracterización está de acuerdo con el uso del término de “Real” en la etapa colonial del área de estudio definida. Aparentemente será Cieza el primero en introducir esta denominación, la cual se realizara en el marco de las campañas de contrainsurgencia que emprende la Corona para doblegar a los Pizarro. Los conflictos aparecen no bien Atahualpa es derrocado y Francisco es eliminado. La Gasca se ve condicionada a desarrollar una estrategia bélica por tierra, con caballería, infantería y complicidades. Es solo con información local de aliados que La Gasca tiene éxito, pues desconocía la trama de caminos y trochas que los pizarristas habrían logrado activar, amén de la vialidad incásica y aborigen, que debido a los patrones de movilización equina, eran difíciles de seguir.
Esto último es importante recalcar pues los hispanos introducen semovientes, estos es, animales de tiro, carga y monta; montaban ellos mismos como medio de transporte terrestre, a lo que se sumaba la introducción de la rueda y estructuras móviles terrestres de carga que determinaba el ancho de la vía. La infraestructura de desplazamiento terrestre aborigen presentaría limitaciones para esta tecnología de allí que, en varios casos como veremos se vieron obligados a realizar modificaciones. La infraestructura de desplazamiento aborigen se realizaba sobre la base de rutas de alternativas oportunísticas o circunstanciales; la extensión de la propiedad aborigen de la tierra no afectaba este patrón de desplazamiento, que además estaba en manos de especialistas. Este era un entrenamiento que incluso tendría un componente lúdico, tal como lo relataría tardíamente el jesuita Cicala en el siglo XVIII.
Bodegas, Embarcaderos y Tambos son vértices de una trama de circulación, acopio, y seguridad que tiene la “ciudad” en el centro del control español. El "Camino Real" alude en realidad al sistema comercial desarrollado en España para su ámbito colonial basado en la explotación de los recursos a partir de la idea de un monopolio de productos y de su intercambio a lo largo de la extensa red geográfica del Imperio, por tierra y agua().
Serían los Reyes Católicos quienes promulgaran primeras medidas importantes sobre caminos en la España del siglo XVI, con claras influencias romanas, aunque al parecer sin repercusiones importantes en América, aunque es posible que en algún momento bajo la influencia de la tecnología introducida (animales de tiro y carga), los vehículos de ruedas y a tracción animal, herramientas de hierro hayan incidido en su forma y modo de construcción.
Por otra parte y ya hacia el siglo XVIII la técnica arquitectónica del arco y la bóveda, orientada a reemplazar los puentes artesanales.
Para los semovientes la traza tenía que ser más ancha y a nivel. Ello lo lograrían con el empleo de una tecnología de hierro, es cierto, pero básicamente manejada por mano de obra indígena.
Así, los caminos durante la dominación española, denominados “caminos reales”, ofrecieron cierta mejora con relación a los caminos indígenas, sobre todo allí donde no existían trechos del insuperable Camino del Inca. Hay un Reglamento General de Correos emitido por la realeza entre 1720 y 1760, el cual además de organizar el traslado, incluía instrucciones acerca de cómo se debían mantener los caminos, y la posición de los tambos, recomendando que se instalasen cada tres leguas.
Por lo demás tanto durante los inicios ocupación como de la consolidación del dominio español, las cargas y los pasajeros, en ciertos trechos, siguieron siendo transportados a lomo de indio, y aun en las regiones donde era fácil hacer buenos caminos de herradura o para carretas, aquellos fueron siempre malos, y las comunicaciones, lentas y precarias.
Por otra parte los intereses regionales estorbaron o impidieron la estructuración de una política integral de obras públicas. Como los caminos no se abrían y mantenían con fondos oficiales sino con la ayuda de los particulares, o mediante monopolios y concesiones de explotación por cierto número de años, y esto significaba el entable de servicios o instalaciones por las cuales se cobraba, los detentadores del negocio se oponían a cualquier solución — por ventajosa que fuera para la comunidad — que significara un cambio en las condiciones existentes.()
El arreglo de puentes y caminos se impuso a los mitayos por disposiciones reales, tales como las contenidas en el libro IV, título XVI, ley VII de 1560, en la proporción de la sexta parte del gasto respectivo
Estos primeros cuarenta años serán de consolidación, en el cual la corona asume el protagonismo luego de la pacificación de La Gasca y el deslinde territorial del norte de la gobernación de Pizarro que se constituirá en Real Audiencia. Tenemos básicamente dos referencias. Benzoni para la costa y el recorrido de Cieza para la sierra. Y adicionalmente documentos cuya fecha todavía se discute pero que serían consecuencia de la presencia del Virrey Toledo.
Durante el episodio insurgente protagonizado por los Pizarro y La Gasca, el derrotero narrado por Cieza y reconstruido por Estrada, indica claramente que el camino incásico era solo un referente. Esta es la propuesta de desplazamiento terrestre mas notoria anterior a la de Salazar.
Para ese entonces el reconocimiento del carácter reinal de Atahualpa posiblemente incidirá en la apelación a Real de dicha vialidad, pero Cieza no es consistente en su empleo, usando a veces “camino del inga” y otras Camino Real. Pero, hay que recordar también que el carácter de las capitulaciones de Pizarro y su papel de Adelantado y Capitán General incidirán en la identificación de sus derroteros de caminos fundados como reales. A lo que se agrega las disposiciones reales de la corona aplicables en América
Hay que tener en cuenta además que la categoría de Real, reífica; esta es, una categoría usada posteriormente también por el indio ladino Guaman Poma, para apelar a la figura del inca; tal categoría habría sido ajena a la percepción quechua-incásica de la realidad, más allá de que era conocido por su posición en la cúspide de la estratificación social del Tahuantinsuyo. Así, más allá de sus orígenes, era una vialidad poseída, conquistada, era Real en tanto ya era de la Corona, por efectos de la Conquista. Y lo era, no porque por ellos circulara exclusivamente el rey, si no la riqueza que sostenía su reinado.
Cieza de León de igual menciona asombrado la red vial incaica:
“de qué manera se pudieron hacer caminos tan grandes y soberbios como por él que vamos y qué fuerzas de hombres bastaron a lo poder hacer y con qué herramientas y estrumento pudieron allanar los montes y quebrantar las peñas para hacerlos tan anchos y buenos como están; de estos caminos reales había muchos en todo el reino, así por la sierra como por los llanos. Entre todos cuatro se tienen por los más importantes, que son los que salían de la ciudad del Cuzco, de la misma plaza de ella como crucero a las provincias del reino, a éstos llaman al uno camino de Inga Yupangue y al otro Topa Inga, y al que ahora se usa y usará para siempre es el que mandó hacer Guaynacapa, que allegó cerca del río de Angasmayo al Norte y al Sur mucho adelante de lo que ahora llamamos Chile; camino tan largo que había de una parte a otra más de mil y doscientas leguas. (Cieza de León, 2005), y que eventualmente habría llegado a la costa donde el autor lo reconocía como el paso de “guaynacaba”.
Veamos la reconstrucción de Estrada (1987:104-106) de la ruta de Cieza, entre 1547 y 1548. Una vez establecida la pacificación por La Gasca.
| Año, mes | Derrotero | Observación |
| 1547, junio | Sale de Cartago | Todavía no estaba instalada Santiago en las colinas de la cabecera del estuario. Posiblemente esté en Lominchao, una área baja, en 1546 inundada por el río Chiono, si admitimos como cierta la noticia de Benzoni. |
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| Pasa por Cali |
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| Pasa por Popayan | 25 leguas de Cali |
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| Pueblo de la Sal |
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| Rio Caliente |
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| Rio Angasmayo | “que es hasta donde llego el rey Guaynacaba” |
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| Villa Viciosa de Pasto | 40 leguas de Popayan |
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| Pueblo de Funes |
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| Pueblo de Iles | Poco más de tres leguas de Villa Viciosa |
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| Aposento de Gualmatan | 3 leguas del anterior |
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| Pueblo de Ipiales | Se observa ya el camino de los Ingas |
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| Provincia de Guaca | Junto a Rodrigo de la Pena y Pedro de Cabrera |
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| Puente de Lumichaca | Por Rumichaca, en ese entonces de madera |
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| Pueblo de Tuza | El último de los pueblos Pastos |
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| Rio Mira | Fortaleza de los Ingas en un pequeño cerro |
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| Laguna Yaguarcocha |
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| Aposento de Caranque | En el Camino de los Ingas |
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| Aposento de Otavalo |
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| Aposento de Cochasqui |
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| Guayabamba | A 4 leguas al norte de Quito |
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| Añaquito |
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| 1547, Julio | Quito | A 80 leguas de Popayán |
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| San Francisco de Quito | Esta ciudad es primera población de Perú por aquella parte. De Quito a Tumebamba hay 53 leguas |
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| Pueblo Panzaleo | Saliendo de Quito |
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| Aposento de Mulhalo | A 3 leguas, de Ingas |
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| Grandes aposento de Tacunga | De Ingas |
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| Aposento de Mulliambato | Rio llamado (Mulli, ¿Mullo?) Ambato donde asimismo hay aposentos |
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| Suntuosos aposentos de Mocha | Tantos y tan grandes que yo me espante de los ver ..a tres leguas de rio Ambato |
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| Grandes aposentos de Riobamba | Que no son menos de ver que los de Mocha. |
| Julio de 1547.
( para este entonces Santiago ya estaría sobre la colina en la cabecera del estuario | Sierra de Urcolazo | A la parte del poniente esta otra sierra nevada y en ella no hay mucha población. Cerca de esta sierra se toma un camino que va a salir a la ciudad de Santiago, que llaman Guayaquil. No se desvían |
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| Aposento de Cayambi | Estrada [sic por Caxabamba] |
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| Aposentos de Teocaxas | Tiocajas, donde Benalcazar enfrento a los Panzaleos y Cañaris |
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| Aposento de Tiquizambi | En los bajos están los aposentos de Chanchan, la cual por ser tierra calida, es llamada por los nativos Yungas (Posiblemente Bucay). Hay desde estos aposentos hasta los reales suntuosos de Tumebamba casi 20 leguas: en el ínterin hay mas depósitos cada tres o cuatro leguas, habiendo entre estos dos principales Cañaribamba y el otro Hatuncañari…..eran de los mas soberbios y ricos que hay en todo el Perú.
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| Tumebamba | Esta a 55 leguas de Quito. Saliendo de Tumebanba por el gran camino hacia la ciudad de Cuzco se va por toda la provincia de los Cañares hasta Cañaribamba y a otros aposentos que están más adelante |
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| Provincia de Los Paltas | Camino hacia el sur |
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| Aposento de Las Piedras | Saliendo comienza una montaña no muy grande, muy fría, a 10 leguas esta otro aposento |
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| Aposento de Tamboblanco | Ceca de Loja |
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| Rio Catamayo | A la derecha esta Loja |
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| Ciudad de Loja | También llaman La Zarza a 17 leguas de Tomebamba. Yendo por el propio camino real de la Sierra se llega a las provincias de Calva y Ayabaca |
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| Provincia de Caxas |
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| Provincia de Guancabamba | Llegando al valle de Motupe se ve luego el camino real de los Ingas |
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| Motupe | A 22 leguas de San Miguel |
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| Valle de Xayanca | A 4 leguas |
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| Valle de Tuqueme |
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| Valle de Cinto |
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| Valle de Collique |
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| Septiembre de 1547 | Valle de Zana |
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| Valle de Pacasmayo | El camino real de los ingas pasa por él, como hace por los demás valles, y por esto había grandes aposentos, yo pase por él en el mes de septiembre |
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| Valle de Chimo | Ciudad de Trujillo a 4 leguas |
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| Trujillo | A 80 leguas de Los Reyes |
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| Valle de Guanape | A 7 leguas |
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| Valle de Santa | Por aquí subió La Gasca a la sierra No indica si hubo camino reconocido para ello |
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| Valle de Guanbacho | A dos jornadas |
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| Valle de Guarmey | En día y medio |
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| Valle de Paramonga |
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| Rio de Guaman | Le llaman Barranca a 2 leguas |
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| Valle de Guaura | A una jornada |
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| Valle de Lima |
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| Valle de Jauja | Templo Guaribilca |
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| Pueblo de Acos |
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| Aposento de Pico |
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| Puente de Agoyan |
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| Pueblo de Picoy | Sitio Pucara |
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| Pueblo de Parcos |
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| La victoria de Guamanga | A 30 leguas de jauja |
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| Guamanga | A 60 leguas de Cuzco |
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| Lomas y llanos de Chupas |
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| Edificios de Bilcas | A 11 leguas de Guamanga |
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| Rio de Bilcas |
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| Aposento de Uramarcas |
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| 1548, 28 enero a 2 febrero | Provincia de Andabailas | O Andaguailas |
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| Rio de Abancay |
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| Rio de Apurima | 8 leguas de Abancay |
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| Aposentos de Limatambo |
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| Sierra de Bilcaconga |
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| Valle de Xaquixaguana | 5 leguas de Cuzco |
Cuadro: Elaboración M Suarez, Fuente: Estrada, Julio 1987,
En esta reconstrucción puede apreciarse que entre 1546 y 1548, lo más frecuente es la referencia al camino del inca, pero solo como elemento del paisaje y en algunos casos como huella seguir; hay una sola referencia a un “camino” hacia la costa fluvial, región que, con Benalcazar, la llamarían La Culata por alusión a su posición con respecto al golfo y donde instalaran de manera definitiva la fundación; no sería de extrañar que sea la ruta que había seguido Alvarado un poco antes (1534) quien después de una extenuante travesía menciona una ruta para subir los andes desde la costa fluvial. Como habíamos indicado a este le llama la atención que los pobladores de esta región “no tengan caminos y hablen diversas lenguas, entre si” pero señala el uso del río en el trafico de sal en forma de “taleguillos” al que vienen a rescatar. Es posible que Alvarado haya tenido acceso y seguido una ruta tradicional del tráfico de sal, originada en el litoral o en la isla, para subir y bajar los andes por la falda del Chimborazo. Benalcázar habría seguido esta misma ruta, pero de bajada, y a partir de él sabemos que el punto de ascenso estaría cerca de Chilintomo, población que encuentra al empezar a avanzar por la planicie fluvial y donde instala Santiago en un primer momento.
Tampoco Cieza, que además era pro pizarrista, aclara si este “camino hacia Guayaquil” es un camino vinculado a los Incas. Tampoco vuelve hacia este cuando quiere pasar a relatar lo que pasa en las ciudades de Portoviejo y Guayaquil. El hecho de que Cieza no conociera totalmente la ruta para Santiago de La Culata, se indica por la siguiente frase “De Tumebamba no hay camino derecho para la costa, si no es para ir a salir a los términos de la ciudad de San Miguel (Cieza en Estrada, 1987: 112), en la costa sur del golfo. En esa época no era una apreciación correcta, habida cuenta que después quedaría en claro la ruta por Naranjal-Molleturo.
Sin embargo estaba en conocimiento de que lo que los hispanos denominaban “El paso de Guaynacapa”…… “esta a lo que dicen de la isla Puna a doce leguas” pero no menciona si pasa o no cerca de Guayaquil, lo que implica que no sabía de la última posición de esta, que después se indicará esta a 8 leguas de la isla. (Cieza en Estrada, 1987: 114)
En la comarca de Quito, no muy lejos de Tumebamba ….se encuentra el camino de Chumbo… “van hasta 14 leguas todo camino áspero y a partes dificultoso hasta llegar a un rio en el cual hay siempre naturales de la comarca que tienen balsas en que llevan a los caminantes por aquel rio al salir al paso que llaman Huaynacapa”. Esto es a 12 leguas de Puna. Aunque esta frase contradice su apreciación de que “no hay camino derecho para la costa”
En el marco de esta travesía indica que para llegar a las ciudades de Portoviejo y Guayaquil, “Dejare el camino real por donde voy caminando” (116) y una vez que de cuenta de ellas “Volveré al camino real de los ingas” (sic. 116). Pero no indica que camino seguirá, si tomara el que indico cuando se desplazaba a lo largo de los andes o saldrá a Tumbez para luego pasar a Puna y de allí al puerto de Manta.
Para 1546, según Benzoni, Portoviejo ya estaba en algún lugar de tierra dentro, lejos del puerto de Manta. Benzonni relata que camino “hasta Charapoto desde Portoviejo” (Estrada, 124; cfr. Benzoni mas adelante). En ningún caso se menciona una caminería formal. Benzoni no menciona para nada la existencia de un camino real por tierra hacia y desde san Gregorio de Portoviejo, no obstante indica que hay dificultades de transito e información, de allí que obligaban al desplazamiento acompañados por indios. Dice “…..con anterioridad (a 1546) …….los caciques deberían proporcionar tres indios para llevar el equipaje de un poblado a otro a los españoles que iban a pie y cinco a los que iban a caballo” [Benzoni, 1546(1985):81] y que había desfiladeros peligrosos (ibid 96). Esto implica que la ruta atravesaba la cordillera de la costa. Esto parece confirmarlo cuando menciona cómo, en 1546, desde Portoviejo, La Gasca manda al ejército rumbo a Jauja por tierra y a través de las montañas (98).
En Trujillo, La Gasca reúne 1500 soldados mas indios y salen caminando a Guamanga…. de allí al país de los Andagoyas….encuentra mucha humedad del terreno….pasa el rio Abancay, ….los puentes hechos de ciertas vergas…atraviesan de una a otra orilla….fácilmente se pasa, los peatones no los caballos….(99). Esta será una limitante a la hora de utilizar tales caminos. Adicionalmente en otro pasaje se reconoce otra limitante. Cuando sale de Panamá, describiendo la costa camino hacia Portoviejo dice….”los españoles no han logrado nunca conquistar este país por ser muy pantanoso lo que imposibilita penetrar a él con los caballos” (Benzoni, 107).
Al llegar al Perú, Benzoni y otros desembarcan cerca de cabo Pasao. Narra su travesía…. “antes del cabo, llegan a los Quiximies…el agua en esos ríos es salobre debido al flujo entra hasta unos 15 millas más arriba de la desembocadura (108)….luego alcanzamos el golfo de Caráquez (la Bahia)…al siguiente día partí y fuime a Puerto Viejo….. (tiene que haber atravesado la punta de Charapoto) “hay unas 22 casas……a menudo para matar el tiempo, iba recorriendo los pueblos de indios, tanto del interior como aquellos cercanos al mar, y habiendo ingresado cierto día en un aldea llamada Charapoto…...otro día a Picalanceme…recorrí también otras poblaciones (110)…Manta situada en la playa…una de las principales de estas costas…si de Manta van a Portoviejo, se desvían dos millas … Luego sale de la ciudad…….. “pasados los limites de Portoviejo se entra al país de los Guancavilcas……y el primer pueblo que se encuentra en la costa se llama Colonche. No hay ninguna referencia a un camino formal. Que camino habría seguido Cieza para llegar a Puertoviejo?
Estando en Portoviejo oye decir que “En el año de 46…el rio (Chiono ) aumento de tal manera que -..inundo una buena porción del país…incluso la ciudad misma (de Guayaquil) (esto último es interesante pues indica que para esa fecha la ciudad estaba en un llano o no se refería a Guayaquil). Y los hispanos la trasladaron 20 millas más abajo…edificaron sobre una altura…siempre cerca del dicho rio y en un lugar llamado por los españoles el “Paso de Guaynacapa….” (114). Río Chiono ¿Se trata del hoy denominado río Daule?. Era el mismo paso al que se refería Cieza, doce leguas de Puna?.
Benzoni comenta que “Cuando yo partí de Guayaquil para ir a Quito, pase la montana de Chimbo….en la provincia de Quito….en el territorio de Tomebamba aun se ven lo largo de los caminos, muchos de esos que los aborígenes denominan tambos…Guaynacava hizo allí un hermosísimo camino, emparejando algunos montículos con la llanura(118). Primera referencia a un camino formal. Si bien Girolamo reconoce saber de la existencia del “Paso”, y aun cuando son escasas sus referencias, nunca menciona la existencia de un “camino real” relacionado con los incas, hacia la costa, a más del “paso”.
Benzonni, en 1546, a tan solo doce años de fundación de Villa Nueva, no hace referencia a ningún camino formal, aunque si hace referencia a patrones de desplazamiento longitudinal y transversal de los aborígenes.
Posteriormente en la denominada Descripción de 1605, en tiempos de Salazar de Villasante y atribuida a este, tenemos la referencia más temprana de la vialidad interior de la “Provincia de Quito” del Partido de Portoviejo, con referencia a San Gregorio, que posiblemente sea anterior y consecuencia de las visitas toledanas (1570-1585), se indica que San Gregorio “se encuentra lejos del Camino Real”. [1558(1605) en Ponce Leiva 1994: 4]. Esto parecería indicar que para ese entonces ya hay una vía oficial a la que se denomina de igual forma y que recorre la costa hasta Santiago. Ser ala variante entre Ecuador y Chile ( La Canoa-La Serena)
Pp. 11, 12. En 1607 Guayaquil….“dista del mar del sur 6 leguas ; de la ciudad de Quito 60 leguas; de la de los Reyes 300; al septentrión a Cuenca…al mediodía a Puerto Viejo……el rio del puerto del desembarcadero, que baja de la sierra que llaman Puchara, camino de Quito.
15…Guayaquil….se mudo la población a Lominchao, que 5 leguas de donde ahora esta fundada: el sitio en que ahora esta se llama el paso de Guaynacaba…tiene la ciudad 61 casas 4 de ellas de posada…
25.Yaguachi dista de la ciudad por tierra 4 leguas….Esta poblado a la orilla del río Bulubulu, junto al camino de que va de Guayaquil a Cuenca, que se sigue en el verano…
25 “tienen muchos caballos y yeguas, que sirven de traer a Guayaquil los chasques (sic) {a los que} que desembarcan en la punta de Santa Elena… (corchetes MIOS)
26..Pimocha es en el camino que va de Guayaquil al desembarcadero de Quito, en la mitad del camino, diez leguas de cada parte….su principal ocupación es trajinar la sal, vino y pescado de la tierra y las mercaderías de Castilla hacia el desembarcadero, en donde indios, que para esto bajan de la sierra, las cargan en caballos y las llevan a Quito: el tragin es grandísimo en este embarcadero y desembarcadero de las mercadurías y gente que suben y bajan por el río, yendo y viniendo de España, Tierra Firme, Méjico, China y todo el Perú…..”
27….”los de Puna…..tienen también a su cargo el puerto de Bola, que es tres leguas de la Puna; allí bajan los serranos de Cuenca…..
Puerto Viejo…Dista de Guayaquil 40 leguas; de Quito, 100, de la ciudad de los Reyes 300; tiene al levante a Quito; al poniente la Mar del Sur, del que dista 6 o 7 leguas; al norte a Guayaquil;
31… Puerto Viejo ….“pero entiéndese que hay minas en la Provincia de las Esmeraldas. Y también en el camino real que va a Guayaquil que llaman Colines y Manchal, término de Puerto Viejo….”
39 …. “el camino real para Guayaquil y para todo el Perú pasa sin tocar a la ciudad de Puerto Viejo, 5 leguas de ella, desde el puerto de Manta a Jipijapa; de allí a Daule hay 25 leguas de despoblado con tambos…a trechos en que se recogen de noche los pasajeros….y no hay otra población por el camino ni a los lados, porque de la parte del Levante corre la cordillera (de las sierras) de Quito, y al Poniente la playa del mar del Sur….´previenense en Jipijapa de todo….donde hay un tambo o mesón bien aderezado. En Puerto Viejo no hay tambo ninguno ni casa de posada….. Esto supondría que el Camino Real es entre Manta y Guayaquil.
44 el pueblo de San Pablo de Manta, que es el primer puerto del Perú….le llamaron los españoles Manta…..Los naturales le llamaban Jocay….Dista de Jipijapa 9 leguas…de aquí se proveen de agua los caminantes para pasar el desierto (sic) 45. 45 Picoaza…tiene a oriente a Puerto Viejo, del que dista 8 leguas; al occidente, el mar que esta a 2 leguas; de Guayaquil dista 40…..el lugar esta fuera del camino real, y así no es de pasajeros; para ir a Guayaquil salen a Jipijapa…
47 Jipijapa esta en un llano, entre dos cerros; dista de Quito 90 leguas; de Guayaquil 34; de Puerto Viejo 8 ….la granjería principal de los de este lugar es alquilar caballos a los pasajeros hasta Daule, que son 25 leguas Cuando se refiere a otro enclave hispano en la sierra se dice “este corregimiento esta debajo de la jurisdicción de la Real Audiencia de Quito, y los términos de su jurisdicción se extienden hacia Quito 11 leguas; hacia Cuenca 8; hacia Guayaquil 4; hacia los pueblos de los indios Puruhaes otras 4….”(1994, página 6) 6 “aprovéchanse también de las recuas de mulas y caballos, que tienen muchas así, los españoles como los indios, y traginan con ellas todo género de mercadurías de España y de la tierra esta que la llevan al puerto de Guayaquil….también van esas recuas a Potosi, Cuzco y otras partes y los tragineros son españoles e indios…..
7 “por esta villa pasa camino real que va por una parte a todo el Perú, para el puerto, y ciudad de Guayaquil, y por otra al Nuevo Reino de Granada; pero los pueblos de indios de este distrito no están en camino mas del que viene de cada uno de ellos a esta villa”
Pp. 7. “ en la villa hay un tambo donde se hospedan los caminantes….”
49 Nuevamente Villar don Pardo, su jurisdicción…Ambato. …Tiene una puente de vigas que reparan los indios por obligación y costumbre inmemorial, y es muy necesaria por que pasa por ella el Camino Real para el Perú y Nuevo Reino y porque no hay otra en ese camino….50 en un valle llamado Pongua, 3 leguas de este pueblo hay gran cantidad de coca, hierba de grande estima por los naturales…(51) tienen muchos caballos que alquilan a los españoles a medio real por legua ….51 el pueblo está en el Camino Real que va a Quito y al Nuevo Reino de Granada; vase (sic) también de aquí a Los Reyes, Loja y Cuenca y otras partes del Perú… (56) Tambos de Mocha están una legua de Quero y 4 de Ambato en el camino Real que va a Quito…están en la falda de un sierra que llaman Carvaco
(57) a poco más de media legua de Villar Don Pardo, esta Santiago de Calpi, a la parte de Oriente, distante del camino real un cuarto de legua….(58) en los caballos llevan cargas a Quito y Cuenca…o a El Embarcadero….(59) San Andrés, a dos legua de Villar hacia el oriente apartado del Camino Real.
A partir de 1547 y luego del apaciguamiento que introduce La Gasca, se consolida la colonia mediante la creación de la Real Audiencia en 1563. Desde entonces hay circulación frecuente entre los diversos centros coloniales, predominando entre el puerto principal y la cabecera de la Real Audiencia; puertos de Santa Elena y Manta, Cuenca, Puna, Portovello, Machala, son los principales derroteros de las comunicaciones: correos, gente y “mercadurias”.
Alsedo señala que Guayaquil “Dista por navegación 38 leguas del puerto de Callao, 136 de Huanchaco, 40 de Paita; 60 de Tumaco, Palma Real y Buenaventura en la provincia de los Barbacoas; 220 de Panamá…y por tierra, desde Lima, Trujillo y Piura otras tantas como por mar, respecto de las distancias como la costa de Norte a Sur; 98 leguas de la ciudad de Quito; 70 de la de Cuenca, 70 de la de Riobamba y 39 de Chimbo y Alausi” (1987: 39)
De diciembre a abril, predomina “la furia de las crecientes de los ríos, que inundan los llanos e impiden los caminos (ibid: 41) cierran la comunicación entre las diversas provincias hasta mayo…hasta septiembre (ibid: 45)”
En relación al Partido de Yaguachi, Alsedo señala “en lo antiguo ….el pueblo cambio de lugar ….” “con el motivo de haber mudado su curso el rio”…… “la deserción de la vecindad, y la necesidad de mudar bodegas del trafico de comercio a Babahoyo” pues aunque se dejaron y subsisten todavía las primeras que se fundaron en ese partido” que eran comunes a todos los caminos de la sierra……y hoy solo sirve a [Yaguachi] y a la comunidad de Riobamba y Alausi…”(Alsedo, 1987: 51)
Babahoyo….los pueblos anexos son Ojiba y Pimocha, y en el de Babahoyo esta el asiento de las Bodegas de Su Majestad….en ellas se hace la descarga de todo lo que entra por el Puerto, para el abasto de las provincias de la Sierra…como de las recuas del trajín de las de Quito(Alsedo, 1987: 78-79).
José María Vargas, menciona una Relación Anónima de 1573, que señala que “Desde el mar hasta el desembarcadero, se subía ropa y mercaderías de España y la sal y pescado y las demás cosas que entran en la tierra el río arriba en balsas, y desde el desembarcadero se lleva a la ciudad (de Quito) y algunas partes de la Gobernación en recuas, las cuales son de algunos hombres que tienen por oficio” (Vargas, s.f.; 333).
Fray Martin de Murúa, hacia 1613 cuando describe Quito, manifiesta que
“Hay en esta ciudad conventos de las órdenes mendicantes, de Nuestra Señora de la Merced, donde está una imagen que hace muchos milagros; de la Compañía de Jesús, de maravillosos edificios, y en ellos muchos religiosos, y se lee Gramática, Artes y Teología Moral con mucho aprovechamiento. Los criollos, que son de escogidos entendimientos, se dan a las Letras, y suben a la Universidad de los Reyes a proseguir sus estudios, y es cierto muy digno de agradecimiento, que vayan trescientas leguas, guiados del amor de la virtud y ciencias. Residen aquí mucho caballeros encomenderos muy ricos y hacendados en estancias, chácaras y crías de ganado. Hácense en los obrajes de su distrito sayales, cordellates, frazados y paños más finos y delgados y de más valor que los que se traen de la Nueva España, y aun rajas de colores. Esto es causa de que entre mucho dinero en aquella ciudad, en la cual corre oro, por sacarse en los minerales deste metal en las provincias sujetas a ella, especial en las riquísimas minas de Saruma. Vino no le tiene, y así le entra de acarreto, y lo traen de la Ciudad de los Reyes en navíos hasta Guayaquil, y de allí, por aquel famoso río que cría en sus riberas la zarzaparrila, remedio tan celebrado y famoso contra los que trabajan con el morbo gallico, se sube en barcas y canoas hasta el dicho embarcadero, que está cuarenta leguas de Quito, y de allí, en recuas, se lleva a la ciudad y se divide por todo su distrito” (Murúa, 2001)
Para 1740 el Ing. Real, Requena, al hacer una descripción de la primera Provincia de Guayaquil, elabora un mapa y traza sobre este, con línea punteada, lo que él consideraba eran las principales rutas que comunicaban la provincia por tierra(Ver Mapa 1)
Antonio de Ulloa, marino y científico español que en 1736 fue destinado para acompañar a la Misión Geodésica francesa que vino a medir el arco de meridiano en las cercanías de Quito. En su libro Viaje a la América Meridional publicado en 1748 expone:
“Dos especies hay de terreno en la distancia que media entre las bodegas de Babahoyo o las de Caracol a Guaranda. El primer tránsito hasta Tarigagua es llano, y el segundo, que empieza en este parque, todo de serranía, uno y otro, y aún dos leguas más delante de Pucará, se compone espeso monte poblado de altos árboles, varios en sus especies, particulares en la frondosidad y disposición de sus ramas y hojas y no semejantes en la corpulencia. Por entre los cerros que forman aquella cordillera de montañas, tan vestidos de hojas en su parte occidental cuanto rasos y despoblados de monte en la oriental, baja aquel río, que, recibiendo de todas partes cantidad de arroyos, aumenta el caudal de sus corrientes y se hace tan grande desde el Caracol a Guayaquil” (Ulloa, 2002)
En el siglo XVIII, Hamerly hace un recuento de la caminería terrestre de la colonia tardía y toma las referencias de Requena.
Había un camino de mulas entre Pasaje y la sierra austral, por ese camino se intercambiaba (Hamerly, 1987:41)……..Santa Clara de Daule era el invernadero favorito de los Guayaquileños…..Bodegas de Babahoyo era la puerta de entrada a la sierra norte y central…Naranjal era el terminal costeño de un camino a Cuenca…Santiago de Guayaquil se unía con el litoral central y la sierra por medio de caminos transitables a lomo de mulas (1987:42). Para ir a Quito….se viajaba en canoa hasta Babahoyo…de allí con recua de mulas con destino a Riobamba por la vía de Guaranda…”
Entre la costa interna y externa “Había una especie de camino de Santiago de Guayaquil hacia Chongón y Santa Elena ….de Santa Elena torcía hacia el sur hasta Chanduy y Morro por un lado, y a Colonche y Jipijapa por otro. Este último continuaba hasta Portoviejo, Picoaza, Montechristi, Manta, Pichota, Charapoto, Bahía de Caráquez, La Canoa y Tosagua.
Tomaba 6 días ir a pie de Portoviejo a Guayaquil (ibid 42). Había conexiones de este mismo tipo entre Daule y Jipijapa. Estas rutas eran transitables durante todo el año. …se podía ir en lomo de mula de Naranjal a Cuenca (vía Naranjal-Molleturo-Tambo de Yerbabuena y tambos de Mivir y Quinua - Cuenca); de Yaguachi a Alausi, de Zapotal a Latacunga y por dos caminos distintos de Babahoyo hasta Guaranda. Todos ellos transitables en verano…..de Zapotal a Latacunga en 1770, ordenado por el Virrey de Nueva Granada quien deseaba camino a la costa que durase todo el año….(43)
Beleato señala que los caminos terrestres son los siguientes(confirma la existencia de un terminal en Canoa):
De Canoa a Tosagua
De Canoa, por Charapoto y Pichota a Portoviejo
De Portoviejo, por Jipijapa a Daule, camino de quebrada con mucho bosque
De Santa Elena, por Colonche, a Jipijapa
De Santa Elena por Chongón a Guayaquil. Desde santa Elena hasta Chongón es camino llano y poco bosque
De Santa Elena, por Chanduy, al Morro, camino llano
De Guayaquil a Punta Piedra; de Punta Piedra a Puna por agua
De Puna a Punta Arena, en la misma isla
De Machala al salto de Tumbez, tránsito por ciénagas saladas; del Salto de Tumbes a Tumbes igual
De la Boca del Taura hasta Babahoyo
Del río Naranjal camino a Cuenca
De Yaguachi el camino de Alausi
De Babahoyo al de Cahapacocto
De Babahoyo, por Caracol u Ojiba, a Mosquitos, Caluma, Tariguagua al pie de la cuesta de San Antonio
Por la cuesta de San Antonio a Púcara,
De Púcara a Guaranda
De Guaranda a Riobamba
A fines del XVIII y comienzos del XIX numerosos esfuerzos de mejora de los caminos previos y apertura de nuevas alternativas: pero una contante: la predilección por las vías acuáticas
Cicala, a fines del siglo XVIII hace la siguiente reconstrucción
Mario Cicala…..siglo xviii Chuquinpoguio …faldas del Chimborazo.. el propietario de la inmensa hacienda…junto al camino real dicho caballero…ha hecho construir un tambo…al margen inferior del camino real hay un caserío de pocas casitas con capilla (ibid 108). Confirma la participación privada.
Tomo la ruta que va por Polucate, Culumbe, Cajabamba, Calpi y San Juan y venciendo la llanura árida de Luisa llego a Chuquipoguio
Laviana indicara que durante todo el periodo colonial los principales caminos que ponían en contacto la provincia de Guayaquil con el interior eran (Laviana C, M.L, 2003: 67-69):
A: Babahoyo a Quito por Guaranda y Riobamba
B: Yaguachi a Alausi
C: Naranjal a Cuenca y Loja. Todos ellos enlazaban con el Camino Real de Quito, también llamado camino de la sierra o del correo de lima
El A, era el más importante “que se consideraba en la audiencia como el camino a Guayaquil por autonomasia (67)
Se trataba de dos rutas: salidas ambas de Babahoyo. La primera y más transitada iba de Babahoyo a Ojiva y atravesaba luego la celebre cuesta de san Antonio de Tarigagua, camino a Púcara, atravesaba un bosque para llegar a Guaranda. La cuesta era “horrible camino”
La segunda ruta llamada de la Chima o de Angas. Se usaba en invierno cuando la cuesta de san Antonio se ponía intransitable Iba De Babahoyo a Guaranda pasando por Chapacoto, en Guaranda se unían ambos ramales hasta Riobamba donde empalmaba con el camino real a Ambato, Latacunga. Quito. Este camino se trafica solo seis meses al año. El resto se lo impiden las aguas. Guaranda es clave para sostener las recuas en potreros. La ruta era muy trajinada con el continuo comercio entre San Francisco y Santiago.
El primer intento de hacer un camino permanente y transitable todo el año entre ellas fue de Don Agustín de Olmedo,
A: Babahoyo con Ambato a través de Caracol, Puebloviejo y Ventanas
B Babahoyo Guaranda por Pueblo viejo y las minas de Misan
Ambas rutas dilatadas y fregosas, inundables
Camino de Chaso Juan: desde Bodegas, hacienda Soledad, tomaba rio y cuesta del Chaso Juan, junto al pueblo de Salinas, de Salinas a Ambato, con ramal hacia Guaranda. Se conectaba al camino real en Ambato…mas cortas que los caminos de San Antonio y la Chima. Transitable todo el año(70)
Siguiente intento : obispo de Quito Juan de Pelaez: que se repare la cuesta de san Antonio
Pedro de Tovar Eraso 1799, vecino de Guaranda: De Guaranda a Ojiva (dos mulas cargadas de frente): empalizada, ensanchez (sic), tambos. Duraría hasta 1780.
Requena recomienda uno, e incluso lo llegaría a graficar en el mapa de 1774: Ventanas-Latacunga, pasando por Zapotal o río Palenque, lo que no prospera. Pero además para el siglo XVIII el mapa de Requena es la mejor opción de referencia para la cartografía colonial de la red vial de la costa y la que la unía con la sierra (Mapa 2)
Mapa 2. Requena en Hammerly. Trazos dobles identifican las rutas oficiales, que adema incorporan rotulo de identificación
En general en la Colonia no fue posible realizar ninguna vía permanente para el trafico con semovientes y gente (72)
Por otra parte Naranjal-Cuenca era peor. Solo utilizable cuatro a lo mas cinco meses al año
Por el sur
Guayaquil, boca del Naranjal, aguas arriba al puerto de Naranjal (hoy puerto Inca), Molleturo, cuesta de Chapalud y ladera de Mivir. Hasta 1814 sigue igual
El camino de Yaguachi. Guayaquil, Yaguachi –Alausi – Camino Real y de allí al norte o al sur. Dura alternativa pero más larga tratándose solo de senderos de mulas
Cicala(1771: 308). Al narrar un viaje de Esmeraldas a Cotacachi por tres sacerdotes de su orden comenta que al preguntar si había camino por tierra y donde conducía, les dijeron que desde Atacames se podía ir a la villa de Ibarra y desde allí a Quito. Este episodio provee una pequeña pero sugerente descripción de especialistas en subir y bajar los andes. Banda de 20 o más indios muy burdos, altos de cuerpo muy robustos y fornidos, cada uno con un palo muy grueso de 9 a 10 palmos en la mano y con una especie de silla en la espalda, desnudos hasta la cintura. …el indio se sentó en el suelo, se puso en la frente una correa de cuero de cuatro dedos de ancho y cuatro palmos de largo, con dos extremos fijados a cada lado de la silla….luego ágilmente empezaron el ascenso por precipicios, vanos, árboles, rocas…cada legua se cambiaban de indios cargadores…en algunos trechos se enterraban hasta la cintura pero ellos …con aquellos palos inmediatamente salían…viajaron doce días…ellos jamás se resbalaron ni dieron un paso en falso siendo todos aquellos senderos y caminos pendientes empinadísimos
Llendo de Quito a Tacunga acabado un largo y llano camino, llamado de Machachi, de cinco o seis leguas de extensión..se pasa un puente i vado y se inmediatamente comienza una gran subida llamada de Isinhe, comienzo del frio, tres leguas, pasada las cuales…se camina como si se bordeara aquella anchísima falda…por un paso llamado el excomulgado hasta encontrase con la bajada de tres leguas y media …hasta que se ve el Cotopaxi…destaca de Pujili dista de Tacunga …..camino llano y placentero. Su producción de cerámica finísima va hasta Guayaquil(ibid 323)
Famosissimo páramo de Tiupullo; corriendo por El camino Real cerca del cual hay bosquecillos y matorrales espesísimos ha sido siempre el más famoso nido de ladrones de campo y de los asesinos más despiadados…paso necesario y único para todos los viajeros comerciantes…..de allí hacia Pujilí…
Sigchos es extensa e ilimitada…a 14 leguas de Latacunga…tierra cálida y húmeda…..llega hasta los confines del inmenso territorio de Guayaquil….hay una nación de indios colorados…camino es difícil fragoso lleno de toda clase de peligros (víboras, serpientes, tigres)..de Tacunga solo viajan por allí tres meses al año..con el fin de comerciar con los indios medios salvajes algodón, pimienta seca, sal , arroz, bananos horneados, achiote, y otros de clima caliente….as abajo esta Angamarca…valle estrechísimo, cerca de un río, despeñaderos espantosos, subidas empinadísimas..por allí por caminos intolerables se llega a Palenque, del territorio de Guayaquil (ibid 329)
De Tacunga a Molleambato. Atravesando el rio San Felipe que se deriva del Cotopaxi, se entra por un callejón o camino real recto, plano y ancho, holgadamente hasta seis carretas. Le llama la atención la presencia de arcilla de los terrenos de la Compañía de Jesús, de muy buena calidad…barnizados todos de blanco por dentro…llegan hasta Guayaquil, por fuera flores, pájaros, hojas y labores de barniz color celeste. Hay baldosas barnizadas blanco, verde, azul brillante (340). De Ambato…corre el camino real de oriente a occidente por una extensión de 14 leguas349
De Ambato a Tangaleo ..bajando de la cumbre por una falda de toba dura…nada pronunciada y muy suave…a mano izquierda y bajo el camino real, llamado camino grande de Ambato, 5 leguas de camino amplio, recto, plano como a nivel (370)
Tizaleo ( 384) Dista de Ambato algo más de tres leguas por el camino real llamado Avenida de Ambato. Sigue Mocha entre Ambato y Riobamba. Su clima es fresco…a medida que se avanza por el camino real se experimenta el frio. Tambo Se camina por aquella quebrada que se llama de Sanacajas se encuentra una trifurcación ..un camino directo hacia Riobamba, otro que conduce a las faldas del Chimborazo por Guaranda y otro que se conduce a la apertura o quebrada entre Carihuirazo y Chimborazo y conduce hacia Pacobamba , de allí al Arenal y se sigue hacia Guanujo, Guaranda y Guayaquil. La trifurcación señala los límites entre Ambato y Riobamba
Huachi, en el centro del territorio de Ambato. Existen en ella dos caminos reales uno y otro planos y rectos; el uno es el de Huachi, Palagua, Mocha o de Ambato. Conduce a Riobamba, Piura y Lima, el otro se extiende en diagonal hacia Baños, Canelo, etc.
Otro Viajero del siglo XVIII hace el siguiente itinerario. Lo curioso es la mención de trechos que no presentan senderos específicos.
De Piura a Tumez; de Tumbes a Puna y de Puna a Guayaquil, por agua.
De Guayaquil a Bodegas del Jaguachi (sic), dos días de navegación;
De Bodegas de Jaguachi a Chirijo, 3 leguas, 1 dia
De Chirihjo a Papayal, 5 leguas, un dia
De Papayal a la primera playa del río Chimbo, 5 leguas; desde aquí vadeando el río hasta Juracyacu
De Juracyacu hasta Quilloyaco, plano limpio, 5 leguas
De Quilloyaco hasta Guabacaguas (Bucay?), dos leguas de terreno desigual
Desde Guabacaguas a Pallatanea (Pallatanga?), 4 leguas de terreno limpio, es ceja de montaña
De Pallatanea a San Lorenzo 2 leguas de tierra desigual
De San Lorenzo a Pangor, 5 leguas de cuestas empinadas
De Pangor a Riobamba, cinco leguas de tierra desigual
De Riobamba a Chuquipoyo 4 leguas
De Chuquipoyo a Ambato(Mocha) 8 leguas
De Ambato a Tacunga, siete leguas
De la Tacunga a Machachi, puente, siete leguas
De Machachi a Quito, siete leguas pasando por Tambillo (Jurubamba) Chillogallo y Magdalena.
Todo el recorrido desde el 9 de agosto hasta 6 de septiembre
De Quito a Quinche (Guachala) en el valle de Cayambe, seis leguas, pura cuesta
De Guachala a a Cochicaranqui en Cayambe (Zuleta) seis leguas
De Cayambe a san Miguel de Ibarra, 4 leguas y otras seis hasta el puente de San Miguel de Mira donde hay Tambo
De San Miguel de Mira hasta La Venta de Mira 4 leguas
De aquí hasta Ranchería Grande, camino a Tuza, cinco leguas
De Tusa hasta casa Fría (Meson) cuatro leguas y otras siete hasta la Rinconada de Tulcán
Hasta el río Tulcán dos leguas y de allí hasta pasto otras dos leguas.
Saliendo el 22 de noviembre de Quito, se arriba el 9 de diciembre
Una reconstrucción de Alfredo y Piedad Costales menciona que hacia comienzos del siglo XIX tenemos las siguientes rutas.
Licto….. siempre ha sido el paso obligado a Huamboya y la región oriental de Macas (Costales, 2001: pag. 9) en el siglo XVII ….fue la ruta de la SAL de Tomavela(Salinas) y del mar, así como la del tabaco…que viajaban en bultos a lomo de indio hacia Riobamba (ibídem 9)
Lanlan Chico …Salaron y Palucate…asentamientos unidos por un viejo camino prehistórico (ibid 19)
…de Guamote hasta Colta… por el camino de Columpe a través de la encañada de Ocpotes……ruta conocida como la de Los Conquistadores
La ruta conocida como La de los Libertadores …va por Columbe, Pelucate y los páramos de Lanlán y Salaron…para bajar por Nauteg a Guaslán y de allí a la llanura desde donde podía tomar Riobamba…como años antes lo había hecho el mariscal Sucre (opud 59) …La ruta de Alausi
La ruta de la Chima, san Miguel y Chimbo…..
Desde la cuesta de El Gatazo… en el camino Viejo del Cercado que corría paralelo al Chibunga (lomas y collados)
Hacia 1592 …de Chuquipoguio hacia Mocha …en las faldas del volcán Chimborazo… en un titulo y merced se indica El camino real…tierras vacas..sin perjuicio de tránsito de españoles y naturales (opud 105)
Para 1682… sitio de Chuquipoguio santa imagen de Nuestra señora “donde está colocada por ser el camino real que pasa por esta ciudad..todos los pasajeros hacen noche en unos ranchos muy pequeños(ibid 107)”
Si bien Hamerly no menciona la existencia de un “camino real” para cuando escribe sus propuestas, es claro que los caminos que describe son los antecedentes coloniales más tempranos de las vías que fueron implantadas por los españoles, muy probablemente sobre la base de los antiguos senderos peatonales de los aborígenes, incluida la vialidad incásica, cuyos intentos por establecer relaciones con la costa por tierra habrían quedado solo en un antiguo intento de Huaynacapac.
Al parecer la única ruta pedestre entre costa y sierra era la T definida por la ruta Embarcadero – Bodegas – Chimbo – Guaranda, que privilegiaba la posición de Guayaquil como puerto, y que aparentemente no llegaría hasta Portoviejo sino hasta Jipijapa, por Daule.
Como puede verse las condiciones viales llegaron casi sin modificación a los albores del siglo XIX. Pese a los intentos por establecer vías permanentes, estas no se concretaron y bienes y personas se encontraban usando esas mismas infraestructuras, aun cuando soplaban vientos de cambio
Distancias establecidas por Villavicencio, en leguas:
“Camino a Guayaquil desde Mocha que es el partidero:
| Tambos | Leguas | Total |
| De Mocha a Chuquipoyo | 4 |
|
| Guaranda | 7 | 11 |
| Chiripungo | 7 | 18 |
| Mosquitos | 6 | 24 |
| Ymbernadero | 6 | 30 |
| Babahoyo | 7 | 37 |
“Los tambos que en la actualidad se hacen son en los mismos o distintos lugares; pues varían al capricho, según la estación o la calidad de las bestias”
Pacificada la región luego de las batallas antiespañolas, el periodo subsiguiente de empoderamiento criollo tomaría un rumbo no soñado por el liderazgo que lo condujera a ello; y, sobre las ruinas del antiguo régimen derivara la conformación de repúblicas, además sobre la base de los antiguos límites virreinales. En estas condiciones la vialidad empieza a ser modernizada bajo regímenes contrapuestos: García Moreno, Rocafuerte y Alfaro protagonizarán procesos en esta dirección, pero el estado calamitoso perdurara hasta bien entrado el siglo XIX.
El británico William Stevenson, funcionario del régimen colonial hispánico recorrió el país entre 1809 y 1812 y nos deja una descripción breve del camino:
“ partimos de Guayaquil. Nos quedamos dos días en Bodegas de Babahoyo, Los caminos que cruzan la sabana, empero la ausencia de lluvias durante tres meses, son en algunos lugares muy malos, aunque un buen numero de indios han sido enviados por el corregidor de Guaranda para repararlos; los caminos fueron reparados poniendo los troncos de árboles en lugares profundos y pantanosos, colocando las ramas y hojas en la parte superior. Avanzamos. Al mediodía nos detuvimos en una hacienda, y al día siguiente llegamos al pueblo de San Miguel,. Al día siguiente, el 22 de julio, se abrió ante nosotros un hermoso paisaje: era el ascenso de la cuesta de San Antonio. Empezamos a subir en algunos lugares el camino corría por una cresta montañosa angosta, con un precipicio a cada lado; en otros teníamos que cruzar las laderas de la montana, transformadas a la fuerza en sendero por los viajeros, todo el Camino estaba compuesto de subidas abruptas y bajadas escabrosas, en tanto que el sendero por el que transitaban las mulas estaba compuesto por surcos profundos llamados camellones llenos de lodo; En algunos lugares hay dos caminos; el uno, por el cual descienden las mulas, no tiene camellones; las mulas prefieren bajarlo resbalándose antes que caminando.
A las dos de la tarde llegamos a Parcara para el recambio de caballos. Guaranda es la residencia del corregidor o gobernador de la provincia de Chimbo, y se puede considerar como la capital de la provincia. En los valles de la provincia de Chimbo hay numerosas mulas. Después de haber tornado un descanso en Guaranda, proseguimos a la mañana siguiente al Pajonal. Un tambo o casa de descanso se hallaba en una planici (Stevenson, 1994).
En 1826, Gabriel Lafond de Lurcy, viajero francés hizo el recorrido Guayaquil-Babahoyo-San Miguel-Guaranda-Quito, y describió las penalidades que se tenían que sufrir en la ruta.
“La subida de la cuesta de San Antonio, que me recordaba los peores caminos de Cascajal a Cali: ya es una orilla estrecha entre dos precipicios, ya una especie de callejuela bordeada de un lado por un peñasco tallado a pique, y del otro por un valle profundo; aquí, montes escarpados; allí, pendientes rápidas, y esto durante seis leguas. (Gabriel Lafond de Lurcy, en Lara, 1988).
En el invierno apenas llegan a quinientas las personas que habitan en el pueblo, en tanto que en el verano su número se incrementa a casi dos mil. Después de que cesan las lluvias el pueblo se convierte en un lugar muy transitado; los primeros pisos de las casas que antes estaban desocupados se convierten en tiendas; los arrieros llegan de las montañas con sus bestias cargadas de papas, granos, manteca de cerdo, harina y cebada; los botes llegan de Guayaquil con manufacturas para vender, y los viajeros aumentan. Este cuadro parecería contradecir lo que he dicho anteriormente con respecto a la prosperidad agrícola del país; pero no se debe olvidar que éste es casi el único canal por el cual los extensos y fértiles valles entre este lugar y Quito distribuyen su producción y son abastecidos de manufacturas extranjeras. Considerando la extensión y la fertilidad de la sierra del Ecuador, lo que produce el suelo es relativamente una cantidad pequeña. El calor de Bodegas es igual al de Guayaquil, y pese a la inundación periódica del río, se dice que es un lugar mas sano que aquel. Siguiendo en línea recta, menos de sesenta millas separa este pueblo de Guayaquil”.
En la Geografía de la República del Ecuador de Manuel Villavicencio, publicada en 1858, describe la red vial de aquel entonces y en referencia a la zona de nuestro interés, manifiesta lo siguiente:
“La otra rama de la bifurcación se dirige a Guayaquil pasando por los pueblos de Guaranda, en la provincia del Chimborazo; i de Savaneta i Babahoyo, en la provincia de Guayaquil. Babahoyo es el puerto en verano desde el cual se embarca para pasar a Guayaquil, pero en el invierno suben las embarcaciones hasta Savaneta, por estar todo el plano anegado. Este camino principal es ancho i cómodo en algunas partes, como en las mesetas; estrecho i de mal piso, en las bajadas i subidas de las mesetas; peligroso i malo, en las laderas; molestoso y tardío, en los fangales de lodo i camellones, i algunas veces riesgoso, en los pasos de los ríos i puntos donde se monta la cordillera, tales como el paso del Chimborazo a una altura de 5027 varas, i la del nudo del Azuay a 5012 varas sobre el mar. En este camino se encuentra pocos: unos de cal i piedra, otros de madera i otros de túnel, llamados socavones; pero en una parte de los ríos que se encuentra en el tránsito, no se ha construido puentes, i los viajeros se ven en la necesidad de vadearlos, aunque estos ríos son pequeños, ocasionan continuas desgracias por sus súbitas crecientes i por la rapidez de sus aguas. Este mismo camino que en verano es molestoso, en invierno es casi intransitable, ya por la creciente de los ríos, ya por los atolladeros, ya por lo resbaladizo de las subidas i bajadas; no obstante, el paso del Chimborazo i Azuay es menos molestoso en el invierno, porque en esta época no se esperimenta (sic) los vientos i nevadas que son frecuentes en el verano. No por esto se crea que en este tiempo no se puede atravesar estos pasos con comodidad, pues muchos días no corre viento en ellos, i el viajero sufre un sol abrasador; i generalmente, para atravesarlos, se procura hacerlo antes de las diez de la mañana, que es cuando por lo regular hay menos viento, i ninguna nevada.
De algunos cantones situados en la vía principal, salen otros caminos colaterales que se dirijen, ya a la parte oriental, ya a la occidental: estos caminos son tan malos, que apenas merecen el nombre de tales, i algunos de ellos tan peligrosos, que el viajero tiene que transitarlos a pie, sin que por eso se libre de los peligros que le presentan los ríos. Esto sucede principalmente cuando los caminos atraviesan terrenos cubiertos de elevados bosques”
En general puede decirse que el estado de la vialidad, cuyos orígenes se remonta a tiempos anteriores a la arremetida hispana, hacia finales del periodo republicano (1895) presentaría el siguiente estado. La presentación de esta información esta en Patiño, 1990
El camino Esmeraldas-Ibarra.
La vieja aspiración de las provincias septentrionales del ramo de Quito, de tener su propia salida hacia la costa, para evitar los rodeos por Barbacoas o por Guayaquil, tropezó con muchas dificultades (ZAPATA GOLLÁN, 1940, 74, en Patiño 1990). El 11 de octubre de 1610, el cabildo de Ibarra dispuso que se diese avío a la gente que iba a descubrir el camino y puente del río Santiago y el Ancón de Sardinas (GARCÉS G., 1937, 236-260 En Patiño 1990).
Las tentativas más serias fueron las conducidas por Pedro Vicente Maldonado, que construyó gran parte de la ruta en el siglo XVIII a salir a Atacames (SANTIESTEBAN: ARELLANO MORENO, 1970, 65-66; JUAN yULLOA, 1983, 1, 160-163; RUMAZO, 1949, VI, 124, 138; GARCÉS G., 1942, 22; POSADA E IBÁÑEZ 1910, 747-748, en Patiño 1990)
Después de la muerte de Maldonado en 1748, el camino se abandonó (REQUENA, 1771 En Patiño 1990).
A Francisco José de Caldas le correspondió, en 1803, estudiar lo que él llamó el camino de Malbucho (POSADA E IBÁÑEZ, 1910, 747-748; CALDAS, 1966, 33-36, 503-518; GONZÁLEZ SUÁREZ, 1944, 196; VARGAS, P. F., 1944, 28, 29, en Patiño 1990). En esta época no existía ni rastro de los caminos del Mira desde Ibarra, ni el de Caráquez por el Chone y Pueblo Viejo a la Sierra (BALEATO: CUERVO, 1894, IV, 40, En Patiño 1990). El temor de invasiones y entrada de contrabando inhibió a las autoridades españolas, más que las dificultades naturales, para la puesta en servicio de este camino (ZUÑIGA, 1948, 23-24; OTS CAPDEQUÍ,1946, Bog., 362, en Patiño 1990).
Puerto Viejo-Quito.
El 10 de mano de 1736 llegó a Manta el académico francés La Condamine, de la expedición de mensura del arco del meridiano. Como los caminos para ir a Esmeraldas estaban borrados, tuvo que hacer abrir trocha; atravesó por montes hasta salir a Niguas, aprovechando para levantar la carta del río Esmeraldas, y, por fin, llegó a Quito el 4 de junio de ese año (LA CONDAMINE, 1751, 10-15, en Patiño 1990).
Data del presente siglo la construcción de la carretera Quito-Quevedo -Puerto Viejo-Manta, planeada, desde el 6°decenio del siglo XIX, por el presidente García Moreno.
El camino Guayaquil-Quito.
Fue la ruta principal del comercio durante la época colonial y hasta el presente. La vía era mixta, utilizando el río Guayas y su afluente el Babahoyo hasta la población de este nombre; de allí, camino de herradura hasta Guaranda y luego a la altiplanicie. En la relación de Salazar de Villasante de principios del último cuarto del siglo XVI, se describen las distintas etapas que se recorrían por tierra desde el Desembarcadero, en bestias; en casi todas ellas, hasta llegar a Chimbo, ya en lo fresco, había muchas ciénagas y trechos “bellacos” (J. DE LA ESPADA, 1881, I, 15-16, en Patiño 1990).
No hubo cambio en el modo de viajar durante los dos siglos siguientes, si hay que atenerse a las descripciones que hicieron viajeros hacia mediados del siglo XVIII (SANTIESTEBAN: ARELLANO MORENO,1970, 57-64; JUAN Y ULLOA, 1748, 1, 281-293; RECIO, 1947, 187, en Patiño 1990). No muy diferentes fueron las condiciones en la época republicana 1860-1861, hasta la construcción del ferrocarril (SPRUCE, 1908, II, 293-309, en Patiño 1990).
Un trecho importante y crucial de este camino lo constituye el segmento Babahoyo-Guaranda, pues es el segmento en que se suceden los cambios altitudinales y climáticos más dramáticos.
Machala-Zaruma-Cuenca.
Salazar de Villasante mandó abrir camino directo Cuenca-Bola-Guayaquil (J. DE LA ESPADA, 1881, I, 36, en Patiño 1990). No se concreto.
Sera en el siglo XX que este camino tendrá una respuesta formal.
Santa Rosa (El Oro)-Zaruma-Loja.
Es una de las salidas naturales de la Sierra al mar. Funcionó en condiciones precarias durante la Colonia (JARAMILLO ALVARADO, 1955, 403-404, en Patiño 1990). Todavía en 1871 no existía una vía regular (ibid., 415-416) y sólo en la década de 1920 se termino una carretera (ibid., 416-417)
En el presente documento hemos reconstruido la vialidad colonial. Más allá de su origen, el empleo frecuente y con carácter oficial que tuvo durante todo el periodo ha derivado en que la mayoría de fuentes citadas muestren coincidencia en la identificación de los ejes viales principales, variando solo en alguna alternativa que no modifica el rumbo total.
La denominación más frecuente `para el trecho altoandino era el de Camino Real; no así los accesos y salidas laterales. Se menciona la existencia de un camino Real en la costa, sobre todo entre Manta y Guayaquil. Este sería un camino oficial por tierra, que eventualmente llegaría hasta Chile comenzando en La Canoa.
Las fuentes son también unánimes en señalar que durante todo el periodo no hubo intentos por construir caminos y que la mano de obra indígena y negra era casi exclusivamente la única empleada en el manejo de cargas y recuas.
También son unánimes en considerar el trecho del ascenso el de mayor dificultad, en cualquiera de sus variantes y rumbos.
En algunos casos esta antigua vialidad coincide con las carreteras actuales.
Diseño y ejecución de un proyecto para la recuperación y puesta en valor educativo y turístico de este hecho histórico.
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Fuentes Primarias
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ES.41091.AGI/1.16403.9.572//LIMA,565,L.3,F.12V
Real Cédula 1538-06-08 (Valladolid) Dª Isabel al consejo, justicia etc. de la ciudad de Popayán, por la que les concede la mitad de las penas de cámara, durante cinco años, para que las empleen en hacer caminos, puertas y demás obras públicas
ES.41091.AGI/1.16403.12.3.12//QUITO,209,L.2,F.9R-9V
Camino de Santiago a Quito 1621-10-23. Real Cédula al Virrey del Perú, Marqués de Montesclaros, para que provea lo más conveniente para ayudar a Pablo Durango Delgadillo, Corregidor de Otavalo, en el descubrimiento de un camino entre Santiago y Quito.
ES.41091.AGI/1.16403.12.3.12//QUITO,209,L.1,F.237V-238R
Descubrimiento de camino de Santiago y Bahía a Quito
1619-03-17 (Madrid) Real Cédula al presidente de la audiencia de Quito, Antonio de Morga, sobre la carta que le escribe el virrey del Perú acerca de los inconvenientes de que se prosiga el descubrimiento del camino desde el puerto de Santiago a la provincia de Quito.
1623-03-24 (Madrid) Real Cédula al Virrey del Perú, Marqués de Guadalcázar, remitiéndole la pretensión que tiene Diego de Velasco, de la Orden de la Merced, de hacer por su cuenta el descubrimiento del camino de la ciudad de Quito al puerto y bahía de Caracas. Guadalcázar, Marqués de Mercedario, Velasco, Diego de Virrey de Perú
Marcos Suárez C., 2010
La historia colonial tiene escala americana y se emplea para referirse al lapso comprendido entre 1492 y 1824. No obstante, en los diversos segmentos en que se fracciono el espacio continental, este proceso tuvo diversos inicios y variado ritmo procesual, y, aunque de manera general sus efectos son similares, destacar las variantes regionales ayudara a comprender este proceso. Entre 1492 y 1522 entre las Antillas, México y Panamá, se establecerán las principales disposiciones reales que tendrán aplicación generalizada en el mundo colonial, más las que surgirán sobre la marcha y necesidades de la dominación. Entre 1522 y 1528, a partir de Panamá, la línea ecuatorial fue atravesada por el occidente varias veces, avanzan primero un grado antes de la línea, siguen intentos hasta las cercanías de la línea y luego navegan aproximadamente hasta dos grados al sur; cerca a un punto de la costa conocido en lenguaje local como Chincha; estos desplazamientos marinos sentaran las bases de los futuras incursiones y las aproximaciones a la orilla definiría las aptitudes portuarias de las costas.
Para 1528 quedaría configurada la estrategia de penetración. Varios puntos marcados con el santoral católico quedarán señalados en los tempranos croquis geográficos, que definían un ámbito que luego de llamarlo la costa del Levante del mar del sur, lo empezarán a llamar Birú primero y después ya de una manera común Perú. Aproximadamente un grado antes San Juan; a grado cero San Mateo y Coaque; a un grado y dos grados después Manta y Santiago, que caería en una isla y en la cual dejarían una delegación (Mapa 1).
Luego de las capitulaciones de Toledo en 1529, Pizarro regresa América del sur investido de los poderes reales que van a legitimar e incrementar su propio aporte a la oscura gloria que ya lo envolvía tanto a él como a los protagonistas reales y gentiles.
En este desplazamiento marino de cerca de seis grados, la vía principal para ellos era la acuática, y también para la sociedad local; de hecho reportan el avistamiento y contacto con una de sus naves, así como la captura de gente local como guías y traductores.
En 1531 Pizarro y sus huestes ingresan a la tierra firme de la costa del Mar del Sur. Tropas, caballería, ganados, esclavos, sacerdotes y otra laya de gente desembarca en el lugar que previamente habían denominado San Mateo, un poco antes de equinoccial, y, luego del saqueo y muerte, enrumban al sur por tierra. Acometen Coaque. No hay reportes de avistamiento o uso de lo que ellos denominan caminos.
A finales de ese año están frente al golfo. Lo cruzan hasta la isla a la que someten, igual a como habían venido haciendo. Allí se reincorpora la avanzada que habían dejado previamente y Pizarro alimenta su información. A la isla la habían llamado inicialmente Santiago, pero el uso de este nombre no prosperara. Corre el año de 1532 y alcanzan la otra orilla del golfo. Recién entonces, allende el golfo, Pizarro toma posesión de los dominios asignados a él en las capitulaciones. Lo hace, como lo harán de allí en más: fundan una ciudad. San Miguel de Piura.
El acto de comunicarse, de desplazarse, de transportar personas y mercancías, ha sido, a lo largo de la historia, una necesidad social y económica y ha sido el principal resorte en la construcción del territorio (González, 1992).
Indios balseros y pescadores. Los indios balseros eran la única estructura social que permitía la circulación por ese espacio En 1546, el capitán de Pizarro Paniagua avanzo por tierra pegado a la costa hasta Callo; allí le dieron balsa y balseros de los guancabilcas, durante siete días paro en Collonche, Chanduy y Tumbes. Viejos tratados marinos con Pizarro los hacían aliados estratégicos; daban la seguridad, el bastimento, la movilidad y el alimentos: eran mensajeros, conductores, vigías y pescadores.
La administración española en ciertos casos reconoció o validó las demarcaciones incaicas como deslindes jurisdiccionales. Así también, sus caminos fueron descritos por los viajeros y cronistas como un complejo sistema vial organizado y señalizado según determinadas técnicas de medición de distancias (Bertonio [1612] 1984; Cieza 1985; González Holguín [1608] 1952; Guamán Poma 1992). En Quito, por ejemplo, el 29 de diciembre de 1544, el cabildo de dispuso que se adobaran los puentes en el camino hacia Cañaribamba (Cuenca) usando indios (RUMAZO, 1934, II, 125). El 17 de octubre de 1548 se anota que se había caído el puente de Guayllabamba, al norte de la capital; se decidió ponerlo en forma con indios de Otavalo y otros (ibid., lib. 2°, t. IV, 97-98). La Audiencia de Quito determinó que, para construcción de caminos y puentes, se repartiera el costo entre españoles e indios; lo que tocara a éstos lo pagarían de sus frutos (GARCÉS, G., 1935, I, 84-85).